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Disfruta el Guadalupe-Reyes sin culpa y sin dañar tu cuerpo

No tiene que ser enero para empezar a ser saludable, sin dejar de disfrutar lo que comes.


Ya se acerca el fin de año y también esos momentos en los que comemos alimentos que no son frecuentes el resto del año, empezando por el pan de muerto, siguiendo con todo lo que se come en las posadas, la cena de navidad, la cena de año nuevo, la rosca de reyes y terminando en febrero con los tamales.


A esta temporada se le conoce como el maratón Guadalupe-Reyes y se concibe como el fin del año, por lo que pensamos que podemos tirarlo todo por la borda. Nos decimos: “Para qué empiezo a tratar de entender mi cuerpo, para qué trato de honrar mis señales de hambre y saciedad, para qué me quito este chip o esta mentalidad de dieta si ya va a acabar el año. Mejor empiezo en enero o cuando termine febrero.”


¿A poco no?


¡Pero podemos hacer los cambios desde antes!

Sobre todo, si estás interesad@ en dejar las dietas, y estás en ese momento en tu vida donde realmente quieres empezar a tomar acciones y a sentir el cambio de dejar las dietas.


Por qué, el hecho de dejar las dietas, suena fácil. Pero la realidad es que tod@s venimos cargados con un paquete de información de todo lo que escuchamos desde que éramos muy chiquitos, en la familia, con los amigos, lo que vemos en las revistas, radios, tele, cine, podcasts, en todos lados, y venimos bien cargados con esta mentalidad de dieta, que de repente nos dificulta ver qué tanto estamos influenciados por la cultura de dieta en la que vivimos.


La cultura de la dieta es la que te dice:

“no, ya es navidad, voy a comer de todo hasta más no poder.”

Pero cuando llega el momento, sientes culpa de haber cenado lo que cenaste. Es aquella que te dice:

“Ah, como hoy es la cena de año nuevo, comeré pura lechuga y fruta, para que en la noche pueda comer bien.”

Es aquella que te hace sentir mal por los kilos subidos en una época específica del año y que además te hace creer que siempre hay que subir de peso después de las fiestas. Vivimos en una cultura de "todo o nada", o "estoy a dieta o como sin parar", cuando no es necesario vivir así.


El truco es hacer consciente la mentalidad de dieta, pero no siempre la vemos, porque está tan inmersa en nuestras creencias más profundas, en creencias que damos por ciertas. Asumimos que todo esto es un hecho o que así es. Creemos que tenemos que bajar de peso, que tenemos que esperar a que sea enero para cuidar nuestro cuerpo de nuevo y que el fin de año ya no importa. Pensamos “ps ya para qué hago ejercicio si de todas maneras voy a comer un montón porque es fin de año.”


"O estoy 100% a dieta cuidándome lo más posible o me destrampo totalmente". Cuando el balance es lo ideal.