• MB

Cómo comer bien para sentirse bien

Actualizado: 13 nov 2021

¿Te sientes mal todo el tiempo? Tal vez sea porque tu alimentación no es la mejor. Aquí mis tips para comer bien.


¿Prefieres escuchar este artículo? Haz clic aquí:

Comer bien para sentirte bien es mucho más fácil de lo que te imaginas. Por supuesto que requiere una guía, estructura y un poco de disciplina. Pero no la disciplina que está enfocada en el control, sino la que busca que nuestro cuerpo se sienta bien, enfocada en escucharlo, hacerle caso y respetarlo lo más posible.


Y es que sentirte bien implica muchas cosas. Implica tanto la parte física como la parte mental o emocional. En la parte física tenemos el deseo de sentirnos con energía, alertas o concentrad@s, tener la suficiente energía para hacer las actividades del día.


Pero también tiene que ver con no tener malestares como por ejemplo del estómago, que si tengo mucha acidez, reflujo, que si mi estómago se inflama muchísimo. Quizá haya otra parte de nuestro cuerpo que está adolorida o alguna condición médica en particular que está impidiendo que nos podamos sentir al máximo.


La parte mental o emocional tiene que ver con sentirnos lo más tranquil@s posible, capaces de poder lidiar con el estrés y las emociones de nuestro día a día.


Y sobre todo (y este es un punto bien importante) sentirnos en paz con lo que estamos comiendo, que el hecho de tomar elecciones en torno a lo que comemos o no comemos no sea un punto de estrés tan grande que nos quite paz y tranquilidad.


Teniendo esto en cuenta, para cada uno de nosotr@s sentirnos bien va a significar cosas diferentes. Entonces, voy a tratar de darte los puntos más básicos de cómo comer bien para sentirnos bien y si quieres revisar este punto de forma más directa conmigo, mándame un correo electrónico, un mensaje directo o si quieres puedes también agendar una consulta personalizada.


Cada persona se siente bien por razones distintas

Para sentirnos bien necesitamos agregar alimentos que nos hacen sentir bien y tratar de hacer a un lado aquellos que no nos hacen sentir bien. Pero esto no tiene nada que ver con lo que te diga “Chuchito”,o "fulanito", ni con lo que hayas escuchado o leído en una revista o en las redes sociales. Tiene que ver 100% contigo, con tu cuerpo y con lo que te quiere decir.


Hay personas que comen brócoli y sienten que se inflaman muchísimo. Lo han intentado varias veces y siguen sintiéndose incómodos. En este caso para esta persona quizá el brócoli no es la mejor opción a pesar de que es un alimento muy nutritivo.


En mi caso, me encanta la leche, pero no me cae bien. La leche me causa mucho malestar estomacal, me causa diarrea y gases (nada agradable). A pesar de que me encanta y de que la leche en general es un excelente alimento, la realidad es que a mi cuerpo no le va bien, entonces prefiero evitarla.


¿Qué alimentos de tu día a día o de los que consumes más frecuentemente has identificado que no te caen tan bien como tú quisieras?


Para sentirse bien la variedad es importante

Por otro lado, para sentirte bien, el cuerpo necesita una gran variedad de nutrimentos, de vitaminas, de minerales, necesita agua, necesita fibra y todo esto tiene que estar incluido en la alimentación. De aquí la importancia de que tu alimentación sea variada y flexible.


El que sea variada y flexible nos va a permitir que puedas integrar diferentes tipos de alimentos de diferentes grupos, y que cada uno de estos te aporte un pedacito diferente de todos los requerimientos que necesitas en el día. Si tu alimentación es sumamente estricta va a ser muy difícil que puedas conseguir todos estos nutrimentos que tu cuerpo necesita.


Recuerda que los grupos de alimentos básicos son por un lado frutas y verduras, por otro lado todos los alimentos que tienen alto contenido de proteínas (como puede ser leche, huevo, pescado, pollo, lentejas, garbanzos, etc.) y por otro lado cereales que son una fuente principal de carbohidratos. Aquí encontramos arroz, pasta, quinoa, avena, galletas, pasteles, panecitos, pan para hacer sandwich, bolillos, etc.


El reto aquí es que de cada uno de estos tres grupos de alimentos, puedas variar entre semana y semana los alimentos que comes. Por ejemplo, para esta semana escogí arroz, sopa de pasta y papa dentro del grupo de los cereales, y quizá para dentro de dos semanas escoja pasta, avena y tortillas. Y así voy variando el tipo de alimentos y por lo tanto el tipo de nutrientes que va a recibir mi cuerpo. Lo mismo pasa con las frutas, las verduras y las proteínas.


No te quedes con hambre

Ahora, para sentirte bien también es necesario comer lo suficiente, a tu cuerpo no le cae bien comer de menos ni de más de forma constante.


Para eso es básico aprender a escuchar las señales que te manda tu cuerpo, alrededor de en qué momento tenemos hambre, qué tanta hambre tenemos o cómo se siente el hambre en tu cuerpo ya que ésta se siente muy diferente en cada persona.


Hay quienes sienten un hueco en el estómago y duele, hay personas que les empieza a doler la cabeza, hay quienes se ponen de mal humor o se les baja el nivel de energía, etc.


Identifica para ti cómo se siente el hambre y con eso trata de identificar cómo se siente estar satisfecho. Trata de empezar a comer con un nivel de hambre no tan intenso y esto te va a permitir identificar poco a poco cómo está tu nivel de saciedad.


Tómate tu tiempo, con más atención

Para que puedas entender mejor estas señales que manda tu cuerpo, es importante que comas con tranquilidad, que le des por lo menos 20 a 30 minutos a tu comida. Mastica bien, disfruta, saborea al máximo y trata de no tener tantas distracciones a la hora de comer. Esto puede hacer que sea muy difícil identificar cuánto es lo suficiente.


No te saltes comidas tampoco

Por último, para sentirte bien, trata de no pasar tantas horas sin comer. Tu cuerpo todo el tiempo está trabajando, todo el tiempo requiere energía y ésta la saca de lo que comemos. A pesar de que pases muchas horas dormid@, tu cuerpo sigue funcionando y por la mañana requiere que lo alimentes de nuevo para recargar esa gasolina que necesita para funcionar al 100%.


Trata de no pasar muchas horas sin comer, trata de hacerle caso a tu cuerpo cuando te está diciendo que tiene hambre. El hambre no es algo malo, no es algo que tengas que evitar, es una señal que te está dando tu cuerpo para hacerte ver que necesita energía, para que sus funciones vitales no se empiecen a dañar.


Si quieres aprender un poco más sobre estas señales de hambre y cómo sentirte bien y nutrir tu cuerpo sin dietas, te recomiendo que hagas el curso gratuito Vivir sin dietas.


Sentirte bien es un reflejo de lo que haces por ti, de cómo te cuidas. Es un reflejo de lo conectad@ o desconectad@ que puedes estar de tu cuerpo y sus sensaciones y de cuánto lo respetas.


¿Qué te parece hacer un esfuerzo por comer bien para sentirnos bien?



¿Quieres recibir artículos como este en tu correo? Suscríbete a mi blog anti-dietas.

35 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo