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¿Estás siendo realmente balanceada con tu comida?

La gran mayoría de las personas cree que sí. Pero durante décadas nos han hecho creer cosas que no son del todo ciertas respecto a lo que comes y haces para ser “saludable”.


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Típico que estás queriendo mejorar tu alimentación, tu estilo de vida, y estás en esta línea en que no quieres hacer dietas estrictas pero quieres mejorar tus hábitos a largo plazo y tu estilo de vida. Sin embargo, te sigues encontrando estos mensajes de “crear equilibrio” y “comer en balance”. Ojo, por que suelen estar de relacionados con el control y un poco con la restricción más que con un balance real.


Te voy a dar unos ejemplos muy claros que me dio una paciente esta semana. Uno de los ejemplos que más he escuchado pero que además es de los que más odio es el de comer súper disciplinado y estricto, pero el fin de semana puedes tener un “cheat day”. Es decir, uno de esos días libres en los que puedes comer absolutamente lo que quieras.


Esto a grandes rasgos puede sonar a equilibrio y a balance, pero en realidad no lo es. Es una estrategia de control. Te está dejando una alimentación sumamente estricta para destramparte uno o dos días a la semana. Muchas veces lo que termina pasando es que toda esa ansiedad acumulada de no comer en cantidades suficientes o en un balance real, durante toda la semana, se compensa en tu día libre. Por lo tanto podemos llegar a comer en cantidades excesivas por esta desesperación, por ansiedad y necesidad del cuerpo de darle lo que necesita, que a veces ni vale la pena.


Cuidado con los extremos que te hacen sentir pésimo

Deja te cuento, conocí una persona que estaba haciendo un ayuno bastante prolongado. Me parece que era un ayuno como de 18 horas. Esto quiere decir que en ese tiempo no come y solo se da una ventana de oportunidad de comer el resto de las horas. O sea el resto de las seis horas del día. Por lo tanto esta persona se aguantaba las ganas de comer y se daba chance a partir de las dos de la tarde. Obviamente a esa hora ya se estaba muriendo de hambre durísimo. Ya estaba tan desesperada que no tomaba las mejores elecciones al momento de comer. Literalmente (y a la mejor esta palabra se puede escuchar agresiva pero así es como yo lo vi) se atragantaba toda la comida que podía.


Esto ya no es saludable. No le cae bien a tu cuerpo. Éste necesita energía todo el día, todos los días y no hay necesidad de llegar a estos extremos.


Otro ejemplo que te puedo dar sobre este falso equilibrio o falso balance, es alrededor del ejercicio. Tenemos muy normalizada la idea de que para comer lo que queremos comer, o comer rico, como ese postrecito, esa galletita, tenemos que compensar con horas de ejercicio que nos permitan quemar las calorías que hemos comido. Esto es un tanto absurdo tomando en cuenta que la mayor cantidad de energía que tu cuerpo gasta, o de calorías que tu cuerpo usa, tienen que ver con las funciones vitales de tu cuerpo, con tu tasa metabólica basal y no necesariamente con el ejercicio o las actividades extra que tienes cada día.


Cómo el ejercicio excesivo afecta tu metabolismo

Acabo de leer un artículo súper interesante que menciona que entre más ejercicio se hace y tu cuerpo gasta esas calorías a partir del ejercicio, tu Tasa Metabólica Basal (TMB) disminuye cada vez más. Entonces al final del día tu cuerpo gasta menos calorías. El artículo dice que es aproximadamente 28% menos. Es decir, de cada 100 calorías quemadas o utilizadas a través de actividad física, tu TMB se reduce 28 calorías.


Entonces yo me pregunto, ¿en realidad es necesario compensar lo que estamos comiendo con ejercicio extra? Probablemente no.


Y el último ejemplo que te puedo dar de este falso equilibrio es comer menos. Ya sea que, por ejemplo, ayer tuviste una cena y entonces dices “hoy como menos”. O como cuando sabes que vas a cenar mucho (típico en navidad y año nuevo) y dices “voy a cenar más entonces comeré muy poquito el resto del día para comer más en la noche”. Esto no es necesario y no es equilibrio. Es restringirte.


Y entonces ¿qué es un balance o qué es un equilibrio real?

El tema es que dada la cultura de la dieta en la que vivimos, muy probablemente todo lo que veas en cuanto equilibrio y balance, se va a relacionar con calorías, con cantidades de alimentos, con la capacidad de tu cuerpo de quemar calorías, o de bajar y subir de peso. Eso realmente no tiene nada que ver con el balance real. El equilibrio tiene que ver con incluir de manera adecuada, o de manera proporcional, todos los nutrimentos y elementos que nuestro cuerpo necesita. Ya sean grasas, agua, proteínas, carbohidratos, vitaminas, minerales… Todo.


También hablamos de integrar de esta misma forma los grupos de alimentos. Ya sean frutas, verduras, alimentos de origen animal, proteínas de origen vegetal, cereales, granos, leguminosas, grasas, etcétera.


Todos estos grupos de alimentos y nutrimentos deben estar integrados en tu alimentación, para poder cubrir las necesidades básicas de tu cuerpo, de acuerdo a tu nivel de actividad física, edad y género, para que te sientas bien con energía y que tu cuerpo funcione bien. Al hablar de balance, equilibrio, debemos considerar que estemos comiendo lo suficiente y, una vez más, lo que necesitamos para que nuestro cuerpo y mente funcionen bien.


A veces las funciones cerebrales o mentales no las consideramos, pero es sumamente importante hacerlo porque el cerebro es de los órganos más demandantes de energía y nutrimentos.


Balance también significa variedad

Debemos de considerar que nuestra alimentación sea variada. Es decir, que puedas integrar dentro de un mismo grupo de alimentos una gran variedad de alimentos diferentes. Cada uno de estos te va a aportar quizá diferentes vitaminas, minerales, cantidad de agua, y fibra. Entonces por ejemplo, dentro de las frutas y verduras que sabemos que es recomendable consumirlas cada día, no siempre tienes que comer manzana. Puedes comer mango, papaya, piña, etc. Quizá adecuarlo a las frutas y verduras de temporada que hay en tu país, porque eso va hacer que la calidad sea mejor y que quizá el precio sea menor.


Así mismo pasa con el grupo de los cereales. No siempre tienes que comer arroz cocido al vapor. También puedes integrar tortillas, pan, pasta y galletas, obviamente acorde a lo que necesita tu cuerpo.


No olvides darle combustible a tu cuerpo para avanzar

Hay un punto también súper importante para crear el equilibrio o balance, y es darle a tu cuerpo la energía que necesita a través del día. No se vale comer solamente en la noche, o solamente en el día y luego brincarse la cena para esperar a que sea otra vez de día y poder comer de nuevo.


Tu cuerpo necesita energía todo el día aproximadamente cada cuatro a cinco horas para que puedas rellenar esos niveles de glucosa y de energía que requiere, y para permitir que tanto tu cuerpo como tu cerebro, funcionen de la mejor forma posible.


Y es que ejemplos de un falso equilibrio, hay miles y debemos tener presente que estas conductas se relacionan con una alimentación desordenada. No son saludables, no son adecuadas y no son necesarias.


¿Cómo identificarlas? Te dejo aquí tres pequeños consejos.

  1. Sé muy crítico con la información que recibes, lees, escuchas y que te cuentan. Una alimentación saludable, en equilibrio y en balance, no tiene que ser una tortura. No tiene que dejar grupos de alimentos fuera. No tienes que excluir, prohibir o satanizar ciertos alimentos, mientras glorificas otros o los pones en un pedestal.

  2. Una vida saludable, en balance y equilibrio se siente bien. Parte de sentirte bien es no sentir hambre todo el día. Entonces si hay algo que te estén recomendando, que te va a generar hambre desesperada por mucho tiempo, sin duda es algo que definitivamente tienes que hacer a un lado.

  3. El equilibrio y el balance no tienen absolutamente nada que ver con las calorías que entran y las calorías que salen. Va mucho más allá de eso. La idea principal es hacer que tu cuerpo funcione bien y se sienta bien. La idea es promover hábitos saludables a largo plazo. Si lo que estás haciendo no se siente bien y crees que no lo puedes hacer por el resto de tu vida, no empieces a hacerlo el día de hoy.

Espero que estos consejos te ayuden. Sé que de repente es un poco difícil identificar cuándo vamos por un buen camino o cuándo no. Es difícil distinguir qué es parte de la cultura de la dieta y qué no.

Pero yo te ayudo con eso. Así es que escríbeme o bien mándame un mensaje directo en Instagram en @moxiebalance.


Con mucho gusto reviso tus ejemplos y te puedo compartir mi experiencia y mi opinión para que cada día construyas un estilo de vida realmente saludable y en balance.



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