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Alimentación consciente: Mejora tu salud mientras disfrutas la comida

Conoce lo que la consciencia de tus hábitos alimenticios puede hacer por tu cuerpo, tu mente y tu bienestar.


Comida en restaurante
Foto de Jay Wennington en Unsplash

Tener una mayor consciencia alimentaria o comer con atención plena nos beneficia de muchas formas.


Nos ayuda a estar satisfechas con la comida que comemos, a disfrutarla mucho más, a tener una mejor digestión y también a tomar mejores decisiones respecto a los alimentos que ingerimos.


La alimentación consciente nos recuerda el por qué y para qué nos metemos a la boca tal o cual alimento.


Si no prestas atención ¡hay repercusiones!


Es súper común que comamos nada más por comer, que no estemos con una atención plena y esto tiene repercusiones.


Por ejemplo, si vas al cine y pides una bolsa gigante de palomitas, es muy probable que te las acabes antes de que termine la película. Esa acción no es 100% consciente porque tu atención está en la película y no en tu cuerpo, tu degustación de las palomitas y tu consumo en general.


Quizas terminas por comer mucho más de lo que tu cuerpo necesita, más de lo que te hace sentir bien. Sales del cine y te duele la panza o estás inflamada, con reflujo y te sientes mal porque comiste más de la cuenta.


La alimentación consciente es justamente eso: ponerle atención a lo que hacemos, a la comida y cómo la ingerimos. NO es ponerle atención a cuántas calorías consumes o cuáles macronutrimentos dejas fuera o no de tu dieta. No se trata de eso.


Es una consciencia más integral en donde te das cuenta de qué estas comiendo, si te está gustando y si en verdad lo estás disfrutando.


Un ejercicio increíble es saborear los bocados para descifrar qué ingredientes están dentro de la preparación. Por ejemplo, cuando pruebas un trozo de chocolate puedes preguntarte qué tanto sabe a cacao, qué tanto a azúcar, a leche o si tiene almendras o canela, y eso te lleva a disfrutar este alimento mucho más.


Además, está comprobado que cuando disfrutamos el alimento, la satisfacción llega antes.


Así que si has estado comiendo con la luz apagada, es hora de encenderla.


Pasos para comer con mayor consciencia


Paso 1: Dale el tiempo y la atención justa a los momentos de la comida. Esto significa dejar a un lado el teléfono, las tablets o la televisión. Por supuesto puedes comer con un poco de música y tener una buena plática, pero trata de hacer un lado los medios digitales los cuales normalmente nos absorben y roban la atención, para así estar consciente de qué es lo que te gusta más, qué te cae mejor, qué te da más energía, etcétera.


Paso 2: Saca de tu cabeza la idea de que hay alimentos “buenos” y “malos”. Cuando piensas que hay alimentos que sí debes comer y otros que no, esto puede llevarte a rechazar el consumo, a la culpa ¡o incluso al miedo de comer! Esto no hace que dejes de consumir “lo malo”. Al contrario: generas un antojo más grande.


Si llegas a ese punto, las decisiones ya no las haces tú sino tu cerebro, el cual probablemente se encuentra en modo de “alerta”. Es decir, nuestro sistema está diseñado para generar más antojo justo cuando percibe que no tendrá comida. ¿Cómo ves? :O


Paso 3: Come lentamente. Trata de disfrutar, de saborear. ¿Cuál es la necesidad de comer con prisa? Si por temas de trabajo o estudio tienes que comer de forma rápida, trata de que eso que estás comiendo lo saborees lo más posible. Lo ideal es que tardes por lo menos entre 20 y 30 minutos en cada una de tus comidas, porque así permites que lleguen las señales de saciedad a tu cerebro y, de esta forma, que tu recibas la señal de que estás satisfecha.


Por otra parte, el comer lentamente nos permite masticar bien y así no tragarnos la comida como llega. Eso a nivel de la digestión va a tener un papel muy importante.


Paso 4: Identifica tus señales de hambre. Antes de comer pregúntate qué tanta hambre tienes o si solo es antojo. Esto ayuda muchísimo para armar una estrategia de alimentación que te permita comer cuando tienes hambre y dejar de comer cuando ya no tienes hambre. El objetivo es entrenar a tu cuerpo para reconectar con estas señales que son tan importantes.


Paso 5: Ten una actitud de agradecimiento. Aunque no lo creas, nuestros abuelos o nuestros papás no estaban tan equivocados cuando daban gracias al inicio de las comidas. Si bien no tienes que hacer una oración, dentro de tu cabeza sí puedes dar gracias por la comida que tienes, por los sabores tan ricos, por la variedad, por todo lo que los alimentos hacen en tu cuerpo, por la forma en que te nutren, física y mentalmente, por cómo te aportan nutrientes para que tu estés bien y estés fuerte.


El agradecer te da una consciencia muy íntima, personal y saludable de tu alimentación y de tu propia vida. Sin esta consciencia, nuestros hábitos se pueden volver un caos.


No venimos aquí a comer por comer


Estos son los pasos más importantes para tener una alimentación consciente. Y definitivamente es una herramienta que te va a ayudar a conectar con tu cuerpo.


No venimos aquí a comer por comer y tampoco estamos aquí para alimentarnos únicamente para temas de salud o para obtener nutrientes, también es para disfrutarlo y cuando aprendemos a conectar todo esto, el impacto es maravilloso, nos sentimos bien, nos hace sentir mucho mejor física y mentalmente.


Los cravings o las ganas de comer sin atención, pueden desaparecer, así como diversos malestares estomacales.


En fin, nuestro cuerpo lo agradece mucho. Eso no lo dudes.


¿Te gustaría aprender a comer de forma más consciente para que te sientas mejor y te veas más saludable desde adentro?


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