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La adicción al azúcar, ¿existe realmente o es un mito?

Muchos hemos pasado por momentos en los que sentimos que perdemos el control con los alimentos dulces. Descubre por qué ocurre esto en realidad.


Caramelos, bebidas azucaradas, panes, pasteles, galletas, o Nutella. Todos tenemos nuestro dulce favorito.


Y si bien se puede sentir como una adicción porque tenemos esa necesidad de comer más y de no poder parar, no necesariamente lo es.


Hay muchos estudios que se han hecho en los últimos años y he de confesar que he leído bastantes. En la mayoría observé que el estudio se realiza en animales que dejan sin comer por mucho tiempo, y de repente les dan enormes cantidades de azúcar. Esto muestra ciertos efectos a nivel cerebral.


Probablemente ya has visto en internet esas imágenes en donde se ve cómo al comer azúcares, se activan ciertas zonas del cerebro. Y sí, eso ocurre porque los azúcares estimulan partes de la mente que están relacionadas con la recompensa, con la alegría y con diferentes sentimientos positivos.


Pero estas zonas también se pueden activar cuando tu mascota está cerca, cuando tienes a un bebé cerca o cuando estás muy contento, y no es algo que pasa exclusivamente con los azúcares.


Muchos autores a esto lo catalogan como adicción, cuando en realidad su contexto es mucho más complejo.


Qué es lo que pasa: por lo regular en nuestra mente (gracias a la cultura de la dieta en la que vivimos) tenemos preestablecido que comer azúcares está mal.


Ya sea porque “te puede dar diabetes”, “te puedes enfermar de algo” o porque “puedes subir de peso muy fácilmente”. El asunto es que en la era en la que vivimos, comer azúcares es muy mal visto.


Y estar en conflicto entre querer comerlo, el antojo, y no poder comerlo, hace que tu cerebro reaccione. Esto ocurre justo después de imponerse restricciones.


Querrás comer más de todo aquello que te prohibas, te restrinjas o solo al pensar